¿Por qué Dios no evita el sufrimiento?
¿Qué tipo de Dios no evita el sufrimiento?
Dios y el sufrimiento por Yaira Cancino

Esta no es una pregunta sencilla. Si estás formulándote esta interrogante acerca de Dios, probablemente estás o has estado en medio de una situación dolorosa. En primer lugar, quiero decirte, estimado lector, que mientras lees no quiero minimizar la situación que estás o que has pasado, tu situación, circunstancias e historia importan. 

Mientras nos adentramos al tema del sufrimiento, observa la pintura de Edvard Munch, “El desamparo”. Esta es una obra de 1893, tiene más de un siglo y nos presenta a una chica junto a la ventana en una situación dolorosa, sufriendo. Aunque la depresión no tiene ni una década de haber sido denominada la epidemia del siglo XXI, vemos en esta pintura que el sufrimiento no es algo nuevo. 

Sin embargo, invariablemente, la interrogante constantemente es: ¿Por qué Dios permite el sufrimiento, o es que no es lo suficientemente poderoso para lidiar con el dolor? ¿O es que es indiferente al dolor y por eso no hace justicia? Estas preguntas nos llevan a hacernos aún más preguntas.  

Indiscutiblemente el sufrimiento está presente en todas las esferas de la sociedad. Mientras vemos las noticias, vemos desastres, mujeres, niños, hombres en medio de guerras, objeto de abuso, de violencia, asesinatos.

Pero, si el mundo siempre ha tenido sufrimiento, caos, y un estado no diferente al actual: ¿Por qué creemos que debería ser mejor? ¿por qué creemos que el mundo debería ser diferente? 

“El sufrimiento es inevitable”

Quiero decirte que no importa desde dónde estés leyendo, tu ciudad, edad u ocupación. Es más, todos sin excepción enfrentaremos el sufrimiento en algún momento de nuestras vidas, el sufrimiento es inevitable. Sin embargo, esto no es consuelo para nadie, por eso hoy quisiera compartirte tres puntos en los que la Biblia responde al tema del sufrimiento. 

1) Todos hemos sentido que el mundo no debería ser así 

Según la historia de la Biblia hay algo que está mal en el mundo, y para muchos, intuitivamente, esto es verdad, esperamos que el mundo sea diferente, mejor, bueno.

 Pero ¿qué salió mal con el mundo? La Biblia nos dice que estamos fuera de sintonía con nuestro creador, que el mundo no es como era antes. Ahora, nuestras relaciones con Dios, con el mundo y entre nosotros están dañadas, rotas. 

¿Puedes imaginarte a un mundo roto, fracturado y dañado? Eso es lo que ha pasado con nuestro mundo. Si yo fuera atea diría que las cosas siempre han sido así, y que el sufrimiento simplemente es resultado del azar, mientras que la Biblia dice que las cosas no siempre han sido así, y que algo ha salido mal. El mundo no era así, y tampoco debería ser así.

2) Hay un deseo de justicia en nuestros corazones 

Y en medio de este mundo roto, hay un deseo de justicia en nuestros corazones, el mundo no debería ser así. Tal vez hoy quisiéramos ver a Dios como un ejecutor de justicia, haciendo un corte radical en la historia y erradicando todo el mal del mundo, sin embargo, ¿quiénes deberían ser eliminados o ajusticiados? Tal vez pensaríamos en aquellos que han hecho genocidios, violadores, homicidas. 

Sin embargo, según el código moral de Dios y sus requerimientos, ahí estarían también los mentirosos, o quienes han usado el nombre de Dios en vano, y entonces ahí estaríamos también tú y yo. Dios tendría que eliminarnos a todos, porque nadie, absolutamente nadie aparte de Jesús ha tenido una vida perfecta.

 La Biblia nos revela esta cruda realidad, nadie tendría esperanza si Dios juzgara al mundo hoy. Pero ALTO, en el siguiente punto quiero contarte que Dios nos dice que sí hay esperanza.

3)El mundo no siempre será así, Dios terminará con el sufrimiento

Afortunadamente la Biblia dice que el mundo no siempre será así, roto y dañado. El último libro de la Biblia tiene una visión asombrosa en la que Dios viene y restaura todo. En el corazón de la historia del cristianismo está esta idea, que Dios mismo intervino en la ruina y desorden de nuestro mundo. ¿Reconoces esta historia? Dios mismo interviene, y no sólo eso, sino que, al venir a este mundo, viene a sufrir con nosotros. 

Jesús, se pone en nuestro lugar, experimentando el sufrimiento, y de hecho en una de las formas más crueles y horribles de ejecución, la crucifixión Romana. Pero Jesús no sólo sufre con nosotros, Él sufrió por nosotros. 

Es a través de la muerte de Jesús que podemos ser parte de este mundo nuevo. Todo lo que está mal en nosotros es perdonado y podemos tener esa esperanza por venir. 

En lo personal la respuesta que da el cristianismo al dolor no es exhaustiva, pero encuentro un mensaje asombroso, de un Dios que entiende el dolor y a través de su muerte hace posible que tengamos esperanza. 

Este tipo de DIOS, es un Dios cercano, que no es indiferente. Es un Dios que un día hará justicia, y mientras ese día llega, camina con nosotros en el sufrimiento, entendiéndonos y consolándonos, dando esperanza, a una vida en sintonía con Él y en el día en el que pondrá fin a todo el sufrimiento.

Sé que tal vez aún tengas muchas otras preguntas, y por eso nos encantaría escucharte. No importa desde donde leas, contáctanos y cuéntanos qué te deja esta breve lectura.  

O si quisieras leer más acerca de un tema relacionado, te recomendamos la lectura de estos artículos: 

a)”El regalo perfecto”: https://fundacionsal.com/index.php/2024/12/20/hay-esperanza-el-regalo-perfecto/

b)Artículo en inglés (usar Google translator): “¿Qué tipo de esperanza le ofrece el Cristianismo al mundo?”. bethinking.org/is-there-meaning-to-life/q-what-hope-does-christianity-offer-the-world

El desamparo. La chica junto a la ventana - Edvard Munch, 1893.
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